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¿Quién teme a la obra feroz?

por | Oct 10, 2018

Ahora que está a puntito de llegar Halloween vamos a contar una historia de terror para muchos: vamos a hablar de obras.

Se trata de la “reformafobia”, y por desgracia es muy habitual. Es ese miedo a que la reforma sea un infierno: a que no puedas fiarte del profesional que te la hace, a que los plazos se alarguen hasta el infinito, o a que los costes suban por arte de magia en mitad de la obra y te veas obligado a aceptarlos, porque no vas a dejar la cosa a medias.

¿Tú también has sentido miedos de este tipo antes de una obra? Seguramente se basa en alguna mala experiencia que has tenido anteriormente, o en experiencias de alguien cercano a ti.

Pero no tienes por qué temer un reforma integral ni parcial ni ninguna obra de ningún tipoAsí que vamos a tumbar todos tus miedos para que puedas disfrutar de tu obra.

1. ¿Existen buenos profesionales?

Siempre ha existido el intrusismo profesional, y desde siempre más y más “profesionales” se han metido en el mundo de las reformas sin poder ofrecerte garantías de ningún tipo.

Por tanto, lo primero es asegurarte que contratas a profesionales serios, expertos en reformas que cumplan con lo pactado, que puedan orientarte y ayudarte de forma efectiva, y que no te van a sorprender con un diseño inadecuado, un material deficiente, un sobrecoste inexperado, o unos plazos alargados.

¿Cómo estar seguro de esos profesionales? ya escribí un post sobre qué esperar y qué no de un buen técnico (arquitecto y aparejador).

Puedes leerlo aquí: https://carmengonzalezarquitectura.com/2018/09/12/para-que-sirve-un-arquitecto-2/

2. ¿Y la obra? 

Una obra, ya sea obra nueva, reforma integral o parcial, es un asunto serio. Es tu vivienda, tu espacio, así que no vas a dejarla en manos de cualquiera.

En este aspecto, contratar a un buen técnico (arquitecto o aparejador) te garantiza que se lleve a buen término la obra, y te asesorará durante todo el proceso, para garantizarte la mayor tranquilidad al respecto.

Igualmente, antes de contratar la obra, puedes asegúrate que la empresa constructora o el profesional que elijas, tiene un seguro de responsabilidad civil que te ponga a cubierto en caso de cualquier desperfecto o problema. Y también deberías asegurarte de si esos profesionales elegidos para la realización de tu espacio personal, tienen la titulación o formación adecuadas, así como la experiencia.

Y finalmente, la reforma debería realizarse mediante contrato. En este contrato se establecen los términos y los plazos de la obra, y la empresa queda sujeta a estos términos, lo que se traduce en protección para ti.

3. Planificacion.

Aquí entramos en el mayor miedo de todo el mundo: que la obra se retrase hasta el infinito.

Lo fundamental en cualquier trabajo es tener planificación, y todavía más en una obra de cualquier tipo. Un buen técnico o profesional, te proporcionará un planning detallado y realista de tiempos de ejecuciones de obra

De poco te sirve que alguien te diga que “esto en un par de semanas queda listo (y niquelao, señora)”, para que un mes después todavía tengas la obra empantanada, con las herramientas por ahi tiradas, sin haber hecho la mitad de las cosas, o cualquier otro motivo de retraso. 

Los técnicos planificamos de forma realista, controlando los tiempos que tardan los proveedores, de manera que si te dicen “un mes”, sea “un mes”, y se cumpla con lo pactado. 

Contratar (o invertir) a un técnico (arquitecto y aparejador) capaz de actuar en tu obra definiendo desde el principio los plazos, controlando el presupuesto exacto, se eliminan los clásicos imprevistos evitando que se tenga que modificar el presupuesto o revisar las calidades a mitad de la obra.

4. ¿Y los costes? 

Una obra no se va improvisando mientras se realiza: antes de empezar sabemos lo qué queremos hacer (aclaramos ideas) y contratamos a un técnico para que nos diseñe y nos guíe durante el proceso de la obra (con un proyecto para seguir), la elección de los materiales que vamos a necesitar, sus costes, y los costes en horas de los profesionales que finalmente ejecutan la obra.

Todos esos costes es mejor saberlos antes de empezar mediante un presupuesto exhaustivo y detallado, para que las sorpresas sean muy poco probables.

5. ¿Y los resultados? 

Otro miedo muy común ante una obra, sea cual sea, es gastarse un dineral para que luego el resultado no te guste, o no sea exactamente lo que esperabas. Esto es más difícil de evitar, ya que puede ser difícil definir la idea real entre lo que tú transmites y lo que el profesional entiende.

Para evitar esto, los arquitectos hacemos diseños virtuales, en los que proyectamos tu obra en formato digital 3D para que puedas verla antes de realizarla. Así sabes el aspecto que tendrá tu vivienda, tu espacio, tu casa o negocio antes de hacer ningún movimiento.

La obra de una vivienda, no debe ser algo aterrador, al revés, debe ser un proyecto emocionante y divertido en el que te impliques, y para ello es preciso la confianza en el arquitecto.

Por eso, nos esforzamos para darte todas las garantías y seguridades posibles, mostrando nuestros proyectos y las opiniones de nuestros clientes.

Te agradecemos que nos llamesnos expliques la obra que necesitas, que imaginas, y nos expongas todas tus dudas e inquietudes para asesorarte de la mejor manera posible.

Porque sabemos que tienes miedo, pero también sabemos que no debes tenerlo.

Imágenes: Pinterest

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