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¿Qué es un arquitecto y cuáles son sus funciones?

¿Qué es un arquitecto y cuáles son sus funciones?

¿Qué es un arquitecto y cuáles son sus funciones?

Desde mi experiencia como arquitecta, no sólo en mi propio estudio, sino también trabajando en distintos estudios y empresas, e incluso ya desde antes cuando estaba en la escuela de arquitectura, noto que todavía la sociedad no tiene muy claro cuáles son las funciones de un arquitecto ni entiende por qué es útil nuestro trabajo mas allá de evitar la posible multa administrativa .

Esto es algo que a muchos arquitectos nos resulta sorprendente. Hace tiempo ya te hablaba sobre esto y para qué sirve un arquitecto.

En general amamos tanto nuestra profesión que no nos damos cuenta de lo necesario que es comunicar a la sociedad cómo con nuestro trabajo ayudamos a mejorar las ciudades, los pueblos, los jardines, las plazas, colegios, hospitales, las viviendas, etc… En definitiva, el hábitat humano.

¡La Arquitectura está en todas partes!

Lo habitual es que digan: 

“¡Los arquitectos no sirven para nada! ¡Mira cómo yo he diseñado mi casa!”.

Los arquitectos somos los profesionales que estamos involucrados en todo el proceso de construcción de un edificio (o en el planeamiento, si se tratara de algo de tipo urbanístico).

Trabajamos desde las primeras etapas de un proyecto de construcción, lo que se conoce como etapa de diseño o de proyecto arquitectónico, que puede comenzar con el desarrollo de ideas junto con el cliente (acordando y estableciendo el presupuesto total que se puede destinar a la obra y el edificio a construir, evaluando las necesidades de cada familia para ajustar el diseño y el resultado final como un guante, asesorando en todas las dudas que puedan surgir a nuestros clientes), ayudando a elegir profesionales, constructores, gremios… analizando las necesidades de personal o de proveedores hasta el impacto de dicha construcción en el medio ambiente local.n

Ten cuenta que en la actualidad existen un sinfín de normativas que es necesario cumplir: urbanísticas, ambientales, constructivas, etc. Los proyectos de arquitectura deben cumplir todas y cada una de ellas.

Así, los arquitectos trabajan a la par de los contratistas, se aseguran de que los trabajos se desarrollen respetando los estándares y normas básicas que regulan la edificación, que el proceso constructivo sea lo más sostenible y menos contaminante, y protegiendo los intereses finales del cliente, para que el resultado final sea funcional y estéticamente agradable.

Relación de funciones y trabajos que puede realizar un arquitecto.

Aquí abajo te dejo una breve relación de trabajos de los que puede encargarse un arquitecto:

  • Definir los objetivos, requerimientos y el presupuesto de un proyecto arquitectónico o de construcción.
  • Coordinar a otros profesionales en el diseño, proyecto y construcción de un ambiente o espacio.

  • Preparar y presentar reportes e informes sobre las características del diseño al cliente.

  • Asesorar y acompañar al cliente sobre la idoneidad y practicidad de sus ideas respecto de su proyecto. Aclarar dudas, asesorar sobre las distintas etapas del proceso de diseño, proyecto y construcción e un futuro edificio.

  • Asesorar en la selección del lugar idóneo para construir y estudiar el entorno, sus condicionantes y necesidades.

  • Asesorar y seguir el proceso de diseño y de obra de forma que se pueda mantener todo dentro del presupuesto acordado y plazos de finalización previstos.

  • Elaborar y producir toda la documentación de proyecto y seguimiento de obra necesaria: memorias de cumplimento legales, trabajos detallados de dibujos, bocetos, elaboración de planos y especificaciones de proyecto, mediciones y presupuesto de la obra, prescripciones técnicas que se han de cumplir, etc.

  • Especificar de la calidad de los materiales a utilizar y ayudar en su elección.

  • Negociar con contratistas y otros profesionales.

  • Preparar documentación para los contratistas, la administración y el cliente.

  • Supervisar y co-coordinar el trabajo de contratistas.

  • Supervisar y controlar el proyecto de principio a fin.

  • Visitar regularmente la construcción para supervisar el avance asegurándose de que el proyecto sigue adelante y se mantiene dentro de los costes.

  • Asegurarse de que el impacto medioambiental del proyecto sea el menor posible.

Imagen relacionada

Como ves los arquitectos acompañamos a nuestros clientes en todo el proceso edificatorio, desde la primera idea, ese germen inicial de la futura vivienda, hasta el último ladrillo…

Cuando además, esto lo vives con cariño y pasión como es nuestro caso, trabajando los materiales de cada estancia de tu futuro hogar a través de un moodboard, y ayudando a elegir hasta el ultimo granito de arena que puede utilizarse, el resultado no puede ser otro que una familia realmente satisfecha con un hogar hecho a su medida…

Y es que una casa no es lo mismo que un hogar. 

Este post hace referencia a: https://carmengonzalezarquitectura.com/2018/09/12/para-que-sirve-un-arquitecto-1/

Imágenes: Pinterest

 

¿Quién teme a la obra feroz?

¿Quién teme a la obra feroz?

¿Quién teme a la obra feroz?

Ahora que está a puntito de llegar Halloween vamos a contar una historia de terror para muchos: vamos a hablar de obras.

Se trata de la “reformafobia”, y por desgracia es muy habitual. Es ese miedo a que la reforma sea un infierno: a que no puedas fiarte del profesional que te la hace, a que los plazos se alarguen hasta el infinito, o a que los costes suban por arte de magia en mitad de la obra y te veas obligado a aceptarlos, porque no vas a dejar la cosa a medias.

¿Tú también has sentido miedos de este tipo antes de una obra? Seguramente se basa en alguna mala experiencia que has tenido anteriormente, o en experiencias de alguien cercano a ti.

Pero no tienes por qué temer un reforma integral ni parcial ni ninguna obra de ningún tipoAsí que vamos a tumbar todos tus miedos para que puedas disfrutar de tu obra.

1. ¿Existen buenos profesionales?

Siempre ha existido el intrusismo profesional, y desde siempre más y más “profesionales” se han metido en el mundo de las reformas sin poder ofrecerte garantías de ningún tipo.

Por tanto, lo primero es asegurarte que contratas a profesionales serios, expertos en reformas que cumplan con lo pactado, que puedan orientarte y ayudarte de forma efectiva, y que no te van a sorprender con un diseño inadecuado, un material deficiente, un sobrecoste inexperado, o unos plazos alargados.

¿Cómo estar seguro de esos profesionales? ya escribí un post sobre qué esperar y qué no de un buen técnico (arquitecto y aparejador).

Puedes leerlo aquí: https://carmengonzalezarquitectura.com/2018/09/12/para-que-sirve-un-arquitecto-2/

2. ¿Y la obra? 

Una obra, ya sea obra nueva, reforma integral o parcial, es un asunto serio. Es tu vivienda, tu espacio, así que no vas a dejarla en manos de cualquiera.

En este aspecto, contratar a un buen técnico (arquitecto o aparejador) te garantiza que se lleve a buen término la obra, y te asesorará durante todo el proceso, para garantizarte la mayor tranquilidad al respecto.

Igualmente, antes de contratar la obra, puedes asegúrate que la empresa constructora o el profesional que elijas, tiene un seguro de responsabilidad civil que te ponga a cubierto en caso de cualquier desperfecto o problema. Y también deberías asegurarte de si esos profesionales elegidos para la realización de tu espacio personal, tienen la titulación o formación adecuadas, así como la experiencia.

Y finalmente, la reforma debería realizarse mediante contrato. En este contrato se establecen los términos y los plazos de la obra, y la empresa queda sujeta a estos términos, lo que se traduce en protección para ti.

3. Planificacion.

Aquí entramos en el mayor miedo de todo el mundo: que la obra se retrase hasta el infinito.

Lo fundamental en cualquier trabajo es tener planificación, y todavía más en una obra de cualquier tipo. Un buen técnico o profesional, te proporcionará un planning detallado y realista de tiempos de ejecuciones de obra

De poco te sirve que alguien te diga que “esto en un par de semanas queda listo (y niquelao, señora)”, para que un mes después todavía tengas la obra empantanada, con las herramientas por ahi tiradas, sin haber hecho la mitad de las cosas, o cualquier otro motivo de retraso. 

Los técnicos planificamos de forma realista, controlando los tiempos que tardan los proveedores, de manera que si te dicen “un mes”, sea “un mes”, y se cumpla con lo pactado. 

Contratar (o invertir) a un técnico (arquitecto y aparejador) capaz de actuar en tu obra definiendo desde el principio los plazos, controlando el presupuesto exacto, se eliminan los clásicos imprevistos evitando que se tenga que modificar el presupuesto o revisar las calidades a mitad de la obra.

4. ¿Y los costes? 

Una obra no se va improvisando mientras se realiza: antes de empezar sabemos lo qué queremos hacer (aclaramos ideas) y contratamos a un técnico para que nos diseñe y nos guíe durante el proceso de la obra (con un proyecto para seguir), la elección de los materiales que vamos a necesitar, sus costes, y los costes en horas de los profesionales que finalmente ejecutan la obra.

Todos esos costes es mejor saberlos antes de empezar mediante un presupuesto exhaustivo y detallado, para que las sorpresas sean muy poco probables.

5. ¿Y los resultados? 

Otro miedo muy común ante una obra, sea cual sea, es gastarse un dineral para que luego el resultado no te guste, o no sea exactamente lo que esperabas. Esto es más difícil de evitar, ya que puede ser difícil definir la idea real entre lo que tú transmites y lo que el profesional entiende.

Para evitar esto, los arquitectos hacemos diseños virtuales, en los que proyectamos tu obra en formato digital 3D para que puedas verla antes de realizarla. Así sabes el aspecto que tendrá tu vivienda, tu espacio, tu casa o negocio antes de hacer ningún movimiento.

La obra de una vivienda, no debe ser algo aterrador, al revés, debe ser un proyecto emocionante y divertido en el que te impliques, y para ello es preciso la confianza en el arquitecto.

Por eso, nos esforzamos para darte todas las garantías y seguridades posibles, mostrando nuestros proyectos y las opiniones de nuestros clientes.

Te agradecemos que nos llamesnos expliques la obra que necesitas, que imaginas, y nos expongas todas tus dudas e inquietudes para asesorarte de la mejor manera posible.

Porque sabemos que tienes miedo, pero también sabemos que no debes tenerlo.

Imágenes: Pinterest

¿Para qué sirve un arquitecto? (3)

¿Para qué sirve un arquitecto? (3)

¿Para qué sirve un arquitecto? (3)

Voy a hacer un breve resumen de los diferentes trabajos que podemos desempeñar los arquitectos, podría ser continuación a los post “¿Para qué sirve un arquitecto?”

  1. Obra nueva
  2. Dirección de Obras
  3. Rehabilitación de edificio
  4. Ayuda a la auto-construcción
  5. Reforma de interior, interiorismo

En cualquiera de los casos, y más allá de lo que el cliente demande, nos guiamos por descubrir qué es lo que el cliente necesita, qué es lo que desea o espera y qué de todo ello se puede conseguir con el presupuesto del que dispone, sin pasarse y cumpliendo los plazos más próximos a las necesidades del cliente.

Este post hace referencia a: https://carmengonzalezarquitectura.com/2018/09/10/para-que-sirve-un-arquitecto-1/ 

1. Obra nueva:

Cuando hablamos de obra nueva nos referimos a aquella que hay que empezar desde 0

Aquí, lo evidente es realizar el diseño de una vivienda, teniendo en cuenta las necesidades, deseos y sueños del cliente para desarrollar una obra según sus posibilidades. Aunque también podemos retomar una obra en alguna de sus fases.

Podemos ayudar en la selección de parcela a través de estudiar el potencial respecto de sus características fundamentales: estudio de necesidades actuales (a corto, medio y largo plazo), las condiciones de la parcela, el estudio del potencial bioclimático, la reducción de las emisiones de CO2 para introducir aspectos de bioconstrucción, reducir la energía, o cualquier cosa que sea necesaria para construir un edificio de calidad, sano, saludable, respetuoso con el entorno y el medio ambiente para conseguir que el edificio ejecutado sea lo mas ecológico posible y de consumo casi 0 (NZEB, passivhaus o preparados/modificados para ello) y que cumpla las necesidades y deseos del cliente.

Además de la fase de diseño desarrollamos las fases de diseño constructivo (cómo se va a construir), diseño y cálculo de instalaciones (cómo va a funcionar) y diseño y cálculo estructuras (cómo se va a sostener) y todo ello en un todo junto con el resto del proyecto.

2. Dirección de Obras:

Luego hay que llevarlo a cabo, y para ello facilitamos tanto la dirección de la obra como la ayuda a la selección de materiales o profesionales, y la coordinación de los mismos durante el proceso constructivo. 

La  dirección de obras y la dirección de ejecución es fundamental para conseguir llevar a cabo un proyecto o una obra y que ésta salga según lo calculado y en el tiempo y presupuesto estimado.

3. Rehabilitación de edificios:

Para la rehabilitación de edificaciones, la posible actuación de un arquitecto es muy similar al de obra nueva.

Las fases son las mismas: análisis del potencial del edificio, diseño de la solución, diseño de las operaciones de montaje, estudio y diseño de instalaciones, estudio de la capacidad portante de la estructura, la fase del montaje, coordinación y gestión de la obra.

4. Ayuda a la auto-construcción

Hay clientes que desean ser ellos mismos quienes realicen ciertas partes de la obra, que consideran que pueden hacer mientras disfrutan de la satisfacción que da haberlo hecho uno mismo (desde la fase constructiva, donde quieren hacer ellos una parte del proyecto con sus propias manos -por ejemplo un baño-; hasta la fase de dirección de obra, porque les resulta emocionante hablar directamente con los diferentes profesionales que actúan sobre una obra)

Esto nos parece estupendo, incluso a nosotros nos encanta hacer cosas por nosotros mismos. Por eso planteamos que, a través de diferentes ayudas técnicas, ofrecemos la auto-construcción para que se pueden alcanzar mayores prestaciones y el diseño esté al alcance de cualquier proyecto.

La ayuda que ofrecemos en este sentido, alcanza no sólo para la obra nueva, sino que además podemos ayudar con:

  • Simplificación de la obra para facilitar las posibilidades de la auto-construcción.
  • Ayuda en la elección para la compra de materiales, productos y sistemas.
  • La explicación de las operaciones de construcción o montaje..
  • Desarrollo y asesoramiento en la ejecución de las partes complejas, o apoyo en la contratación de profesionales.
  • Ayuda en la gestión y seguridad de la obra.

En general, podemos ayudar para que la auto-construcción pueda alcanzar un alto grado de calidad y hacer las cosas mejor, más rápido y más seguro que sin ayuda técnica.

5. Reformas de interior, interiorismo.

Al igual que sucede con los proyectos de obra nueva, las reformas de interior pueden tener las mismas fases, y la misma complejidad.

Para que el cliente no entre en pánico con una obra, que para nosotros es menor (es evidente que resulta mucho más sencillo una reforma interior que la obra de un rascacielos en el centro de una ciudad), es importante invertir en un arquitecto.

Nosotros entendemos la importancia que tiene para una persona que no está acostumbrada a realizar obras, lo estresante que puede resultar para una persona realizar obras en su espacio, su lugar de descanso, su hábitat, su entorno familiar.

Así que, los arquitectos podemos desempeñar un papel muy importante, no solo en la fase de diseño (para crear un espacio cómodo, útil y en consonancia con los deseos del cliente) si no en la elección de los materiales, o de los profesionales, pero también, en asesorar sobre la decoración interior para crear un espacio estético y funcional (home personal shopper). Esto es posible mediante recursos técnicos como visualizaciones 3D del espacio, que se asemejan mucho a lo que después se materializará tras la obra.

Imágenes: Pinterest

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¿Para qué sirve un arquitecto? (2)

¿Para qué sirve un arquitecto? (2)

¿Para qué sirve un arquitecto? (2)

Muchas veces, nos encontramos con clientes que, por malas experiencias anteriores, se encuentran con miedo e incertidumbre a la hora de afrontar una obra (del tipo que sea) y ésto les genera ansiedad.

Si te ayuda, para que te inspire más confianza para afrontar una obra y decidirte por la contratación de un técnico (arquitecto o aparejador), dejo cuatro pautas esenciales que debes tener en cuenta cuando  realicen y dirijan el proyecto que contrates.

Lo que es esperable de un buen equipo técnico:

1. Asesoramiento experimentado, acerca de todos los pasos a seguir, qué opciones existen, y los costes estimados. Aconsejan sobre precios, tiempos, trámites, materiales, etc.

2. Un diseño adaptado a tus necesidades y en consonancia con la normativa (de obligado cumplimiento), en el que debes valorar esas pequeñas-grandes ideas que mejorarán tu vivienda, o crearán tu futura casa. Un buen diseño hace que una vivienda funcione mejor en todos los sentidos: ahorro energético, durabilidad de los materiales, comodidad, etc.

3. Un proyecto que respalda ese diseño y que defina exactamente lo que queremos para que las constructoras puedan dar un presupuesto en igualdad de condiciones. En el proyecto está todo lo necesario para la construcción, y nadie puede decirnos lo contrario, por eso es de gran ayuda para cuantificar los gastos imprevistos y aumentos de presupuesto injustificados.

4. Control sobre la obra, la calidad de los materiales y las partidas ejecutadas para pagar sólo por lo realmente construido (ejecutado) con respecto a proyecto y estos técnicos están para cuantificarlo.

Esto es lo mínimo que te ofrecerá cualquier equipo de técnicos competentes y conviene dejarlo muy claro con ellos antes de firmar cualquier contrato, ya que como en todas las profesiones puedes encontrar al inconsciente de turno, normalmente muy amigo del cliente tipo 1 (entre los dos perderán dinero y tan contentos). 

Este post es continuación del siguiente: https://carmengonzalezarquitectura.com/2018/09/10/para-que-sirve-un-arquitecto-1/ 

 

Los siguientes casos pueden ser sospechosos:

1. Arquitectos extremadamente baratos, En españa hay un dicho “Nadie da duros a pesetas” similar al concepto anglosajón de la frase “If you pay peanuts you get monkeys” (si pagas cacahuetes obtienes monos).

2. Arquitectos que vienen de la mano de una constructora, es decir, son juez y parte. Cuanto más gane la constructora mejor, entonces, piensa cuánto interés tiene en controlar el gasto.

3. Arquitectos recomendados en general por alguien que pueda terminar teniendo comisión. No te recomiendan un buen arquitecto, te recomiendan un buen negocio para ellos.

En este punto puedo asegurarte que un equipo técnico competente puede ahorrarte dinero en la construcción ya que ellos no cobran un porcentaje del precio final de la obra sino unos honorarios previamente acordados (*). Y por supuesto, el concepto contrario: una obra sin técnicos (arquitecto o aparejador) tiene muchas opciones de terminar siendo más cara además de mucho menos fiable a la larga.

*Nota: muchos técnicos cobran por horas pero otros dan un presupuesto cerrado que se suele calcular en porcentaje según el precio inicial estimado de la obra (Presupuesto de Ejecución Material).

¿Para qué sirve un arquitecto? (1)

¿Para qué sirve un arquitecto? (1)

Casa de la cascada, Frank Lloyd Wright

La arquitectura es una de las profesiones más antiguas de la humanidad. Tradicionalmente, considerada como una de las siete bellas artes, su fin último ha sido la creación de espacioos destinados al habitat humano, facilitando el desarrollo de las actividades cotidianas y la vida humana.

Panteón de Agripa, Roma.

Durante años ha habido cientos de definiciones sobre la profesión del arquitecto. Desde las definiciones más clásicas dónde se establece una relación directa entre arte-arquitectura y las más modernas dónde se le da más valor a la utilidad, entre otras cosas, porque los estilos de vida han cambiado.

Pero para la gente la definición de arquitecto es mas simple. La gente reconoce dos tipos: aquellos arquitectos famosos que hacen obras megalómanas y raras que pocos entienden; y los arquitectos menos conocidos, que sólo sirven como mero trámite para no tener problemas con el ayuntamiento o alguna administración de turno.

Arquitectura es dar una respuesta apropiada y una interpretación artística adecuada a los problemas que se nos presentan en cada proyecto en particular. Requiere del equilibrio esencial que debe existir entre el arte y el bien común, entre la arquitectura y los principios morales y filosóficos que deben mover y conmover al hombre.

Conferencia de César Pelli en Cornell University en 1979

Sin embargo me encuentro con tres tipos de clientes:

  • el que se presenta, obligado por la administración, pidiendo unos “planitos, dibujitos o calculitos” (como si usando el diminutivo fuera menos importante y pudiera negociar los honorarios) que del resto “ya se encarga él”. El que siempre cree que nuestros honorarios son caros, pero cuando va a un fisio, al dentista o al taller mecánico, paga el precio sin negociar y sin rechistar,
  • el que contrata al arquitecto porque entiende que somos profesionales de la construcción y damos unas garantias de seguridad, tanto en la habitabilidad o el diseño como durante el proceso de la obra, 
  • y el que quiere un proyecto integral “sin jaleos ni historias” y pretende que sea digno de publicar en alguna revista de arquitectura o diseño.

Aunque el segundo y el último serian el cliente ideal, es más habitual el primero. Pero invertir en un arquitecto no tiene por qué ser caro y es tan útil como invertir en un fontanero o un médico, no sólo por cuestiones de seguridad legal o técnica (que no nos multen o no se nos caiga la casa) si no para no tener “sorpresas” desagradables durante la obra (“me dejan tirado los albañiles” o “vaya chapuza con la pasta que ha costado”).

Pocos piensan que el arquitecto presta un servicio claro y tiene unos conocimientos específicos tan útiles a la sociedad como los de los fisio o los médico y que, por lo tanto, pagar por sus servicios no es pagar una tasa sino un servicio prestado que sólo ese profesional puede ofrecernos, es decir, un arquitecto no es un gasto, una inversión. Todos conocemos a los que llamaron directamente a un albañil, un fontanero o un carpintero para ampliar, reformar o reparar su vivienda y como le resultó “el ahorro” del Arquitecto. Lo barato sale caro.

“Si crees que es caro contratar a un profesional para que haga el trabajo, espera a contratar a un aficionado” 

Paul Neal “Red” Adair.